Incendios en el hogar: situaciones cotidianas que generan riesgos

HogarArtículo3 de agosto de 2026

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Conocer las causas de los incendios domésticos permite revisar hábitos cotidianos que pueden aumentar el peligro. Supervisar los artefactos, mantener el orden y controlar las instalaciones ayuda a crear un entorno más seguro.

La mayoría de las medidas puede incorporarse sin grandes cambios. Lo importante es reconocer los puntos sensibles de la vivienda y saber cómo actuar si aparece un principio de fuego.

Las 5 causas de incendios en el hogar más frecuentes

Las causas de incendios en el hogar suelen estar relacionadas con instalaciones, equipos y elementos de uso diario:

  • Sobrecarga eléctrica en enchufes y zapatillas.
  • Descuidos con ollas o sartenes en la cocina.
  • Uso inadecuado de estufas.
  • Velas y artefactos encendidos sin supervisión.
  • Acumulación de materiales inflamables en bauleras y guardillas.

Reconocer estas situaciones permite corregirlas antes de que se conviertan en un problema.

Sobrecarga eléctrica en enchufes

Conectar varios equipos de alto consumo en una misma toma puede exigir más capacidad de la que admite la instalación. El riesgo también aumenta al encadenar adaptadores o utilizar cables y enchufes deteriorados.

El calentamiento de las conexiones, las marcas oscuras, el olor a quemado o las interrupciones frecuentes pueden indicar una falla. En esos casos, dejá de usar el punto afectado y solicitá una revisión profesional.

Evitá conexiones improvisadas y no sobrecargues las zapatillas. El Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo recomienda revisar periódicamente las instalaciones de gas y electricidad con profesionales matriculados.

Descuidos en la cocina

Dejar una olla o sartén al fuego sin supervisión puede generar un foco, especialmente cuando se cocina con aceite o grasa. Los repasadores, papeles y envases próximos a las hornallas también pueden entrar en contacto con el calor.

Mientras cocinás, permanecé cerca y utilizá un temporizador si necesitás controlar el tiempo. Mantené los materiales combustibles alejados y verificá que las hornallas queden apagadas al terminar.

Si se inicia un fuego en casa dentro de una sartén, no le arrojes agua. Priorizá una salida segura y evacuá si las llamas crecen o no pueden controlarse de inmediato.

Uso inadecuado de estufas

Las estufas pueden representar un riesgo cuando se cubren con ropa o quedan cerca de cortinas, muebles y otros materiales combustibles. También deben apagarse antes de salir o irse a dormir.

Seguí las instrucciones del fabricante y no utilices los calefactores para secar prendas. ENARGAS recomienda no cubrirlos ni ubicarlos cerca de cortinas, además de hacer revisar los artefactos a gas por un profesional matriculado.

Si observás daños, hollín o un funcionamiento irregular, suspendé el uso del equipo. No intentes desmontarlo ni repararlo por tu cuenta.

Velas y artefactos encendidos sin supervisión

Una vela puede volcarse por una corriente de aire, el movimiento de una mascota o un golpe accidental. El riesgo aumenta cuando está cerca de cortinas, papeles, manteles o elementos decorativos.

Colocala sobre una superficie firme y dentro de un soporte estable. Apagala antes de salir del ambiente, aunque sea por poco tiempo, y mantenela fuera del alcance de chicos y animales.

La misma precaución se aplica a planchas, hornos y otros equipos que generan calor. Supervisarlos y apagarlos después de usarlos forma parte de una buena prevención de incendios.

Acumulación de materiales inflamables

Las guardillas, garajes y bauleras pueden reunir cartones, papeles, pinturas, solventes y otros productos que favorecen la propagación de las llamas.

Evitá acumular materiales innecesarios y conservá cada producto en su envase original. Los líquidos inflamables deben almacenarse según las indicaciones de la etiqueta y lejos de fuentes de calor.

El Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo aconseja no guardar sustancias combustibles en ambientes cerrados de la vivienda.

Hábitos simples para prevenir incendios

La prevención surge de combinar mantenimiento, orden y atención durante el uso de instalaciones y artefactos.

Algunos hábitos importantes son:

  • Usar enchufes, adaptadores y zapatillas según su capacidad.
  • Realizar controles periódicos de las instalaciones.
  • Mantener un matafuego accesible, verificado y saber utilizarlo.
  • Instalar detectores de humo y comprobar su funcionamiento.
  • Definir salidas y un punto de encuentro exterior.

Más allá de tomar medidas preventivas y seguir las recomendaciones de seguridad, los accidentes pueden ocurrir. Por eso, contar con un seguro de hogar puede brindar respaldo y tranquilidad ante situaciones imprevistas que puedan afectar la vivienda o sus bienes.

Daños en la estructura y en el contenido

Un incendio puede afectar diferentes grupos de bienes. Comprender esta distinción ayuda a revisar qué elementos contempla una cobertura.

Los daños sobre la estructura pueden alcanzar paredes, techos, pisos e instalaciones fijas. En cambio, los daños sobre el contenido afectan muebles, electrodomésticos, ropa y otros objetos dentro de la vivienda.

El seguro de hogar permite contactar con protección por incendio tanto para lo que es la estructura propiamente dicha como para el contenido como muebles y efectos personales, pero también permite contar con otras coberturas como por ejemplo electrodomésticos, y adicionales como equipos portátiles y desnivel de tensión para los equipos eléctricos, para terminar de brindar una cobertura completa.

Cómo actuar ante un principio de incendio

La prioridad es proteger a las personas y mantener disponible una vía de salida. No intentes controlar el foco si hay demasiado humo, si las llamas se extienden o si no sabés utilizar el matafuego.

Ante un principio de incendio:

  1. Alertá a quienes estén dentro: avisales para que puedan salir.
  2. Mantené una vía de escape: no te ubiques entre el fuego y la única salida.
  3. Usá el matafuego solo si sabés hacerlo: retirale el seguro, apuntá a la base, presioná la manija y mové la descarga de lado a lado.
  4. Cortá el gas o la electricidad solo si es seguro: no te acerques al fuego, al humo ni a instalaciones dañadas.
  5. Evacuá si el foco no se controla: utilizá la salida prevista, salí de forma ordenada y no vuelvas a ingresar hasta que los bomberos lo autoricen.
  6. Llamá a Bomberos desde un lugar seguro.

Según el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo, ante un incendio hay que salir rápidamente y no volver a entrar hasta que los bomberos lo permitan. Si hay humo en la vía de escape, recomienda avanzar agachado para reducir la exposición.

El plan familiar debe incluir una salida principal, una alternativa y un punto de encuentro exterior. Practicarlo ayuda a que todos conozcan cómo actuar sin improvisar.

Preguntas frecuentes

Las causas más habituales son las sobrecargas o fallas eléctricas, las fuentes de calor sin supervisión y el almacenamiento inadecuado de materiales inflamables. Revisar las instalaciones, controlar los artefactos y mantener los espacios ordenados ayuda a reducir el riesgo de incendio en el hogar.

Protegé tu casa frente a un incendio

Zurich ofrece la posibilidad de contratar no sólo la protección de incendio para tu hogar, indispensable para contar con una buena cobertura, sino también otras coberutas necesarias para estar tranquilo y protegido.

La prevención sigue siendo la primera medida para cuidar la vivienda. Revisar la póliza permite conocer qué bienes están asegurados, cuáles son las sumas disponibles y qué condiciones se aplican ante un siniestro.

Identificar las causas de los incendios domésticos permite incorporar hábitos preventivos y actuar con mayor claridad frente a una emergencia.